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La cirrosis es una de las complicaciones derivadas de las hepatitis de los virus B o C. Un paciente, sin ningún tratamiento, con estos virus puede llegar a desarrollar cirrosis en un lapso de 15 a 20 años. Se trata de un proceso largo y muy crónico.
La cirrosis también se puede desarrollar por el consumo excesivo de alcohol. Si bien puede causarse por otro tipo de padecimientos o uso de sustancias, las dos antes mencionadas son las más frecuentes entre nuestra población.
En este caso, el hígado sufre constantes ataques, sea por virus o alcohol, durante muchos años y por ello pierde su estructura o arquitectura, y dado que este órgano es altamente regenerativo empieza formar una especie de cicatrices o fuentes de fibrosis.
Al cambiar la estructura, se cambia también la función del hígado, el cual ya no podrá realizar correctamente sus funciones, lo cual trae repercusiones en todo el organismo, pues basta mencionar, por ejemplo, que en el hígado es donde se llevan a cabo muchos procesos hormonales, por lo cual el paciente cirrótico tendrá muchos problemas de este tipo.
En el caso de la mujer podría dejar de menstruar; asimismo, en ambos sexos podría darse una disminución del apetito sexual, habrá pérdida de vello axilar y genital; el hombre puede tener problemas de erección y de infertilidad.
Si el hígado está enfermo pueden presentarse problemas de glucosa, lo que conocemos como azúcar, dándose casos de una disminución drástica de azúcar en los pacientes con cirrosis, lo que en términos médicos se conoce como hipoglucemia.
En el hígado se lleva a cabo lo que los médicos denominan la cascada de la coagulación, que en términos generales, se trata de una serie de procedimientos que permiten que se tenga una coagulación adecuada, es decir, si uno sufre una cortadura, estos procesos permitirán que se coagule la sangre, se forme una costra y ya no se sangre. Sin embargo, al estar tan afectado este órgano vital también es común tener problemas de coagulación, de tal manera que el paciente no coagula en el tiempo adecuado, sino que tarda muchísimo.
La cirrosis a la larga lleva a otra patología que se llama hipertensión portal, cuyo síntoma principal es la acumulación de agua en la cavidad abdominal, que se conoce como ascitis.
Lo delicado de la cirrosis es que se trata de una mala regeneración del hígado, que no tiene forma de revertirse, sino lo que se hace es dotar al paciente de medicamentos para controlar muchas de sus consecuencias, como proporcionarle medicamentos para que coagule mejor, controlarle el azúcar, entre otras cosas.
Sin embargo, hay que insistir, no hay manera de frenar esta enfermedad, porque una vez que se diagnostica, ésta sigue su curso y habitualmente el paciente con cirrosis morirá, ya sea por encefalopatía hepática, donde el cerebro se ve deteriorado por la cantidad de tóxicos que le llegan por medio de la sangre, al no ser desechadas por el hígado, así como otro tipo de complicaciones.
La mejor manera de prevenir esta enfermedad es el uso de condón en el caso de los virus de la hepatitis B, y disminuir el consumo de alcohol.
Fuente: Doctora Manuela Alberro Behocaray, Gastroenteróloga de Torre Médica Dalinde.
El papiloma humano es un virus con DNA que se trasmite por contacto de una piel enferma con una piel sana, de una mucosa enferma con una mucosa sana, es decir la más de las veces se da por el simple contacto de una persona infectada con otra, independientemente del sexo y de la edad. Existen más de 80 tipos distintos de virus de los cuales 30 pueden infectar los genitales.
Existen muchos tipos de virus del Papiloma humano que causan fundamentalmente una afectación estética,
como es el caso del que se presenta en la piel y que se manifiesta como verrugas, de las cuales hay diferentes tipos de ellas ya sea plana, pendulada u otras. Lo habitual es que se vayan notando más con la edad avanzada, aunque se dan casos de niños que pueden presentar verrugas.
Para pensar en infecciones que afectan la vida habría que pensar en aquellas de trasmisión sexual. Hemos notado que a muy temprana edad, tanto hombres como mujeres, se están iniciando en la actividad sexual y están expuestas a infectarse por el virus del Papiloma humano.
Pensamos particularmente en mujeres, porque a ellas se les manifiesta por medio del cáncer cérvico-uterino y esto las está matando, En promedio se registran en nuestro país más de 2 mil 200 muertes al año por esta enfermedad, y vemos con temor que va en aumento no sólo a nivel nacional, sino mundial.
Como es un virus con DNA, éste tiene la capacidad o característica de que al infectar la células blanco se introduce hasta su núcleo, que es donde se encuentra el "cerebro" de la misma y provoca cambios en la biología y vida de ésta y la transforma en una célula cancerosa.
La prueba de detección de este tipo de cáncer se realiza con una prueba muy sencilla llamada Papanicolau, que consiste en extraer células de la superficie del cuello uterino y examinarlas para detectar la presencia o no de células anormales.
Este estudio se practica en todo el sector salud de forma gratuita por lo que no hay pretexto para no hacérselo.
Esta detección oportuna de cáncer debe ser practicada por mujeres mayores de 18 años con vida sexual activa o sin ella,una vez al año. Cuando la mujer adquiere esta infección pueden pasar de cinco a ocho años antes de que se manifieste cualquiera de los siguientes síntomas: irritación, pequeños sangrados, infecciones vaginales continuas, flujo con mal olor y de color amarillo verdoso, etcétera. Por eso es muy importante la práctica anual del Papanicolaou.
Recientemente el ser humano está iniciando su vida sexual a muy temprana edad, esto es factor de trasmisión y contagio del papiloma. También puede ser motivo de infección que la mujer tenga varias parejas sexuales y sus parejas tener, a su vez, varias parejas sexuales, lo que provoca una reacción en cadena.
Es importante resaltar la necesidad de practicar el sexo seguro y con responsabilidad utilizando el condón, porque de eso depende la salud sexual de la pareja.
Como parte de la prevención para evitar la infección, es evitar el contacto directo de los genitales con la ayuda de un condón y si éste no se pudo hacer y la persona se infectó, la otra parte de la medicina preventiva es hacer el diagnóstico temprano para dar tratamiento oportuno.
Fuente: Dr. Celso Pérez Rostro. Jefe del Depto. de Microbiología de la Escuela Superior de Medicina del IPN.
Como buenos mexicanos bullangueros y pachangueros, nos encantan las comidas con mucha grasa y picante, eso sí, acompañadas por su respectiva cerveza o tequila u otros bebidas embriagantes, y no hay nada mejor que después de un buen taco, un buen tabaco, y si hay cafecito, pues no lo echamos, faltaba más.
Lo anterior es causa de algunas de las enfermedades más comunes entre los mexicanos: la gastritis y los padecimientos ácido pépticos que sufrimos alrededor del 40 por ciento de los habitantes de este México lindo y querido, lleno de sabores y olores, pero con muchos condimentos e irritantes que hasta nos pueden mandar al hospital.Es muy común, sobre todo en las grandes ciudades, las prisas para alimentarse y muchas veces se hace en la calle. Cuando se tiene una alimentación deficiente o de mala calidad, o cuando son muchas las horas que pasan entre alimento y alimento, y por otro lado son comidas con demasiada grasa, con muchos condimentos y picantes, nos pueden causar serios problemas, porque esos alimentos tardan más tiempo en digerirse que otros.
El estómago produce constantemente ácido clorhídrico, pero el consumo de esos alimentos aumenta la presencia de éste y con ello el riesgo de tener una gastritis o un padecimiento ácido péptico, cuya mala atención puede ocasionar una úlcera y hemorragias internas en el estómago o el duodeno. Otros factores que incrementan el riesgo de generar este tipo de padecimientos son los abusos en el consumo de alcohol, el cigarro, el café y refrescos de cola; así como el abuso de medicamentos que sean agresivos a la mucosa gástrica. Lo peor del caso es que muchos asumimos vivir cotidianamente con el enemigo, pues a pesar de presentar malestares ocasionados por gastritis y enfermedades ácido pépticas, no acudimos al médico ni al especialista gastroenterólogo y no las pasamos autorecetándonos antiácidos comerciales, agua mineral o tomando té o alivios caseros que sólo calman las molestias momentáneamente.
Entre los tipos de gastritis están la bacteriana, producida por una infección ocasionada por el Helicobacter pylori, la cual crece en las células secretorias del moco del revestimiento del estómago; asimismo existe la gastritis aguda, producida por estrés, el cual puede incrementar la secreción de ácido clorhídrico hasta causar quemaduras extensas y lesiones ocasionadas por hemorragias que pueden convertirse en úlceras.
Cuando una persona sufre de algún tipo de gastritis padece constantemente de indigestiones y molestias en la parte alta del abdomen. Si el paciente además tiene síntomas de hemorragia, sea por vomitar sangre o que evacue de color negro o tenga la presencia de ardor o reflujo gastroesofágico, sin pensarlo debe acudir al médico. De igual forma puede presentarse náuseas y vómito.
De cualquier manera la mejor forma de diagnosticar un problema de este tipo es por medio de una endoscopía, así como verificar también la posible existencia del Helicobacter pylori. Una vez realizado el estudio el gastroenterólogo le dirá qué medicamentos podrán resolverle este problema. Cabe señalar que aunque existen los medicamentos más modernos para aliviar estas enfermedades, es necesario que usted no deje pasar demasiado tiempo, porque las complicaciones aumentan y los riesgos también, ya que desafortunadamente hay quienes durante 20 años se la pasan viviendo con su estómago como si se tratara de un enemigo.
Fuente: Doctor Cesar Attie, jefe de Servicio de Urgencias Médico Quirúrgicas del Hospital General de M éxico. Profesor titular de la Facultad de Medicina de la UNAM, Académico Emérito de la Academia Mexicana de Cirugía
Este padecimiento es la incapacidad de digerir cantidades significativas de lactosa que es el azúcar de la leche. Esta incapacidad es el resultado de una insuficiencia de la enzima lactasa, que normalmente producen las células que cubren el intestino delgado.
La lactasa en condiciones normales, descompone el azúcar de la leche en formas más simples que pueden ser absorbidas hacia el torrente sanguíneo. Cuando no hay suficiente lactasa para digerir la cantidad de lactosa consumida, los resultados, aunque generalmente no son peligrosos, pueden ser muy molestos.
No todas las personas con deficiencia de lactasa presentan síntomas pero las que sí los presentan, se considera que tienen intolerancia a la lactosa.
Los síntomas comunes incluyen náusea, calambres, inflamación, gases y diarrea, que comienzan de 30 minutos a dos horas después de comer o beber alimentos con lactosa. La intensidad de los síntomas varían dependiendo de la cantidad de lactosa que de cada individuo pueda tolerar.
Algunas causas de la intolerancia a la lactosa bien conocidas son:
El médico basándose en la historia clínica del paciente puede sospechar intolerancia a la lactosa que puede confirmarse con pruebas de laboratorio.
Las pruebas más comunes para medir la absorción de lactosa en el sistema digestivo son:
Estas son muy sencillas y pueden realizarse en forma ambulatoria en el hospital, la clínica o incluso en el consultorio del médico.
Afortunadamente, la intolerancia a la lactosa es relativamente fácil de tratar. No existe ningún tratamiento para mejorar la capacidad del cuerpo para producir lactasa, pero los síntomas pueden controlarse con ajustes en la dieta. Los niños pequeños con deficiencia de lactasa no deben comer ningún alimento que contenga lactosa. Los niños mayores y los adultos no necesitan evitar completamente la lactosa, pero cada individuo difiere en cuanto a la cantidad de ésta que puede manejar. Por ejemplo una persona puede tener síntomas después de tomar un vaso pequeño de leche, mientras que otra puede tomar un vaso, aunque no dos. Otras pueden digerir helado y quesos añejos, como el cheddar y el suizo, pero no otros lácteos. El control dietético depende de que cada persona aprenda mediante ensayo y error cuanta lactosa puede tolerar.
Para quienes reaccionan a una cantidad muy pequeña de lactosa o tiene problemas a limitar su ingestión de alimentos que la contiene discuta con su médico la posiblidad de utilizar y enzimas de lactasa de venta sin prescripción médica. Una forma es un líquido para usarse con la leche. Se añaden unas gotas a un cuarto de leche y después de 24 horas en el refrigerador, el contenido de lactosa se reduce en un 70%. El proceso es más rápido si la leche se calienta primero; añadir el doble del líquido con lactasa permite obtener una leche 90% libre de lactosa. Un desarrollo más reciente consiste en una tableta masticable de lactasa, que ayuda a digerir alimentos sólidos con lactosa. Se toman de 3 a 6 tabletas justo antes de la comida o del bocadillo.
También hay leche y productos con menos lactosa a la venta en muchos supermercados. La leche contiene todos los nutrientes de la leche común y se conserva fresca por casi el mismo tiempo o más si está ultrapasteurizada.
Aunque la intolerancia a la lactosa es un padecimiento muy común, no tiene por que representar una amenaza para la buena salud. Las personas con problemas para digerir la lactosa pueden aprender cuales productos lácteos y otros pueden consumir son sentir molestias y cuales deben evitar. Muchas podrán disfrutar la leche, el helado y otros productos si los toman en pequeñas cantidades o si consumen otro alimento al mismo tiempo.
Aunque la leche y los productos lácteos son las únicas fuentes naturales, con frecuencia se agrega lactosa a alimentos preparados. Las personas con muy baja tolerancia a la lactosa deben conocer los diferentes productos alimenticios que pueden contenerla incluso en pequeñas cantidades. Entre estos productos se encuentran:
Se recomienda leer con cuidado las etiquetas de los alimentos, buscando no sólo leche y lactosa, sino también palabras como suero de leche, cuajada, derivados de leche, sólidos de leche y leche en polvo desgrasada. Si cualquiera de estos aparece en una etiqueta, el producto contiene lactosa.
Además se emplea lactosa como base para más del 20 por ciento de los fármacos de venta por prescripción y en aproximadamente 65 de los medicamentos de venta libre. Muchos tipos de pastillas anticonceptivas, por ejemplo, contienen lactosa, así como las tabletas para el ácido estomacal y los gases. Sin embargo generalmente estos productos afectan sólo a las personas con severa intolerancia a la lactosa.
Podrá encontrar algunas ideas en:
Fuente: Cámara Nacional de Información sobre Enfermedades Digestivas